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https://revolucion-prt.es/del-ii-congres-al-naixement-de-la-confederacio-sindical-dhabitatge-de-catalunya/
La celebración del II Congrés d’Habitatge de Catalunya, que agrupaba a una gran parte de los colectivos del Movimiento por la Vivienda (MxV) catalán, ha dado lugar al surgimiento de una nueva organización: la Confederació Sindical d’Habitatge de Catalunya. El esfuerzo de más de dos años de debates, enmiendas, reuniones y trabajo militante se ha consumado en el nacimiento de esta nueva entidad ante un público de más de 600 personas, entre participantes y colectivos invitados, incluyendo sindicatos laborales, organizaciones de profesores contra los desahucios y colectivos de vivienda del resto del Estado.
Ante este acontecimiento, nos gustaría aportar una serie de reflexiones. Valoramos que esta organización supone un importante salto cualitativo a nivel político y organizativo, pasando de ser un movimiento más o menos fragmentado en colectivos locales a la creación de una confederación sindical. Este avance permitirá una acción sindical más unificada y estructurada en torno a las secciones sindicales por propietario y una centralización de recursos y conocimientos, así como una mayor cohesión del MxV. Se trata de una oportunidad para romper con el asistencialismo y el apoliticismo, tendencias usuales en el movimiento y que tienden a dejarse llevar por los cantos de sirena del reformismo. Consideramos, además, que este nuevo impulso debe ir acompañado de la ambición de movilizar a amplias masas populares para que estas se unan a la lucha y conseguir superar las prácticas de grupos reducidos de militantes que no consiguen vincularse con las masas.
Los documentos que fueron aprobados durante el Congreso, así como la mayoría de las intervenciones, tuvieron un carácter marcadamente anti-capitalista y de señalamiento de la oligarquía financiera y los especuladores en general, y los debates reflejaron la voluntad de mantener distancias respecto a posicionamientos más cercanos al reformismo radical, denunciando las habituales soluciones burocráticas e hipócritas de reformistas y socialdemócratas. Gran parte de los colectivos de vivienda todavía tienen presente la facilidad con la que perfiles activistas han sido cooptados para nutrir las instituciones burguesas, con la consecuente desmovilización, tal y como se vio con la trayectoria de Ada Colau. No obstante, si bien existe un deseo de romper con las prácticas más notorias del reformismo, tampoco se puede obviar que la Confederación no nace con una cohesión ideológica muy sólida en lo que respecta a concretar cómo debe encajar la lucha por la vivienda con la lucha revolucionaria por la toma del poder. Esta es una cuestión que necesariamente va más allá de la problemática de la especulación y de los propios medios del MxV, como ya avanzábamos en nuestra Propuesta Política para el Moviment por la Vivienda en Catalunya
Es normal que en un proceso de estas características, y partiendo de un MxH bastante heterogéneo ideológicamente, se haya priorizado una unidad de mínimos, acordando un modelo confederal más laxo que acomode a los diversos colectivos y aceptando la mayoría de enmiendas políticas (incluso si en ocasiones podían seguir lógicas contradictorias). En el Congrés ya se visibilizaron ciertos debates que sin duda serán recurrentes e irán perfilando progresivamente el futuro de la Confederación, en cuestiones como el grado de autogestión de los colectivos sobe la afiliación y financiación, la relación con otras organizaciones supralocales, el despliegue de las estructuras populares, la actitud y discurso frente al Estado, etc. No obstante, como ha demostrado el propio proceso de debates en el seno del MxV, la unidad y cohesión ideológica no se construyen en abstracto ni a priori, si no en la práctica, basándose en las experiencias más avanzadas de la lucha de clases. Haber creado una organización sindical con una supuesta “unidad estratégica” inflexible desde el principio la habría condenado al aislamiento y a una futura implosión.
En este sentido, impulsar una línea política general que garantice que las capas populares afectadas por el problema de la vivienda identifiquen sus aspiraciones con los intereses de la lucha obrera por el poder implicará dotar a los debates que se den en el seno de la Confederación del contenido y profundidad que se merecen. Será necesario huir de las meras consignas simpáticas y consolidar unos hábitos sindicales y una estructura realmente masiva, democrática y combativa. La aprobación de una resolución conjunta con la Taula Sindical de Catalunya y la calurosa recepción que tuvo la presencia del sindicalismo laboral en el Congrés ya revela la importancia de aplicar aquellas lecciones del movimiento obrero – en términos de disciplina, masividad, capacidades y experiencias combativas – que puedan ser de utilidad para el movimiento por la vivienda. Y es que, en última instancia, situar las necesidades e intereses de la clase obrera al frente de los movimientos populares es la mejor manera de proveerlos de la capacidad real para responder de manera organizada a la explotación capitalista.
Como Partido Revolucionario de los Trabajadores, hemos estado participando en el proceso de debate, preparación y celebración del II Congrés, y seguiremos trabajando para hacer de la Confederació Sindical d’Habitatge de Catalunya una organización masiva, arraigada en las masas, que organice y politice a las clases populares; una organización democrática, transparente, donde las decisiones se tomen desde la base y los debates se tengan abiertamente; y una organización combativa, que señale a los grandes especuladores como responsables principales de la problemática de la vivienda y movilice a todo el pueblo contra ellos, probando en la práctica los límites del capitalismo y desarrollando la conciencia revolucionaria en el proceso.
En definitiva, animamos a todo el mundo a participar en el Movimiento por la Vivienda y en la nueva Confederació Sindical d’Habitatge de Catalunya, con una perspectiva revolucionaria que la haga convertirse en una arma poderosa al servicio de la clase trabajadora. Con esta perspectiva, esperamos que los nuevos vientos que soplan en el Movimiento por la Vivienda catalán inspiren a revolucionarios y revolucionarias de todo el Estado a superar las tendencias limitadas a lo local en sus barrios, pueblos, ciudades y territorios y a fomentar encuentros como el del II Congrés, buscando crear organizaciones abiertas, democráticas y con espíritu revolucionario.
