Comunicado: ante el oportunismo electoral, ¡organicemos a la clase obrera para luchar!

El Gobierno adelanta las elecciones generales al 29 de noviembre tras una legislatura que, si la de PSOE-Podemos fue la de la decepción, la de PSOE-Sumar ha sido la de la farsa. Un gobierno reformista al que no le daban los números en el Parlamento para la más mínima reforma social y atravesado por los escándalos de corrupción.

La convocatoria de elecciones es una maniobra oportunista aprovechando el auge de movilizaciones estatales y las acampadas por la vivienda. Tras 8 años de gobiernos “progresistas” al servicio de los fondos buitre y demás parásitos rentistas, con una Ley de Vivienda que de «histórico» solo tiene el cinismo con el que el Gobierno ha intentado presentar como un gran logro una legislación llena de agujeros, Pedro Sánchez intenta dar su enésimo golpe de efecto y subirse al caballo de la indignación popular para intentar, de nuevo y contra todo pronóstico, mantenerse al frente del país y seguir sirviendo a la oligarquía financiera como lo que es: un gestor con careta amable de la miseria que impone el capital a la clase trabajadora.

En este contexto intentaremos dar las claves de análisis y de acción para enfrentar el contexto electoral de forma que fortalezcamos las posiciones de la clase obrera y del movimiento comunista.

1. La situación internacional

La relativa estabilidad del capitalismo de las últimas décadas llega a su fin:

  1. El estancamiento económico de las potencias occidentales se ha cronificado desde la crisis de 2008. Los salarios no suben, aumenta la especulación, aumenta la deuda.

  2. Esto ha llevado a una profundización en las políticas de desmantelamiento de los restos del Estado de bienestar y a una derechización del arco parlamentario.

La hegemonía de EEUU se debilita y deja de ser incontestada:

  1. El auge de China como principal rival imperialista de EEUU y la escalada bélica rusa para asegurar su esfera de influencia representan un auge en las tensiones interimperialistas.

  2. Estas se ven amplificadas por la resistencia antiimperialista en Palestina, Líbano, Siria, Irán y Yemen, que desgastan la posición dominante de EEUU a través de Israel en la región.

Este es el círculo vicioso del capitalismo imperialista: el estancamiento económico lleva a replegarse sobre las posiciones y esferas de influencia que ya controlan y a tratar de dominar nuevos mercados por la fuerza, redoblando la agresión imperialista, mientras la pérdida de derechos y condiciones de vida debe justificarse dividiendo al pueblo contra el migrante y contra el extranjero. A su vez, los golpes militares y económicos de otras potencias imperialistas y la resistencia de los países dominados que se rebelan no hacen más que agudizar las contradicciones, profundizando la crisis económica.

Por ello, la oligarquía estadounidense ha abandonado su careta demócrata-liberal, y apuesta por la reacción abierta con Trump como líder de un movimiento fascista amparado desde el Estado. Esto tiene repercusiones internacionales en tratar de forzar el rearme acelerado de los miembros de la OTAN y de tratar de aupar fuerzas de extrema derecha euroescépticas para debilitar la alianza imperialista de la UE. Su estrategia es tratar de evitar que una UE independiente pueda tener una agenda pragmática, a caballo entre China y EEUU, y tratar de atar en corto a los Estados europeos uno a uno bajo la agenda estadounidense.

2. La bancarrota del mal menor

Ante esto, la socialdemocracia y el reformismo son incapaces de conceder apenas migajas. En España, los 8 años de “gobiernos más progresistas de la historia” se han saldado con una pérdida de capacidad adquisitiva brutal, la depauperación de los servicios públicos, el mayor aumento de los presupuestos militares y policiales, la proliferación de las escuadras de matones de desokupa, el endurecimiento del Código Penal para criminalizar la protesta, las mayores operaciones de infiltración policial en los movimientos sociales, y un aumento histórico de la violencia racista y LGTBIAQ+fóbica en forma de palizas que inundan las redes sociales. La lista podría ser kilométrica. La izquierda burguesa también se derechiza, arrastrada por la ofensiva reaccionaria.

Esta situación hace que la lucha popular no sea solo un elemento de presión para arrancar más conquistas, sino que es la única forma de mantener derechos y libertades. La diferencia entre un Gobierno de izquierdas o de derechas, en el momento actual, es si está ofensiva del capital se hace mediante el engaño y la desmovilización; o mediante el ejercicio abierto de la violencia tanto policial como de las masas movilizadas en clave reaccionaria y amparadas por el Estado.

3. Cómo la situación internacional se refleja aquí

En particular en España se da una particularidad reflejo de la situación internacional:

  1. PP y Vox reciben apoyo directo por parte de la oligarquía estadounidense, son en la práctica los perritos falderos de Trump.

  2. Esto es especialmente descarado por el hecho de que Sánchez haya adoptado algunas posiciones discordante en política internacional, erigiéndose como el baluarte progresista en Occidente, cuando en realidad busca simplemente preservar la alianza imperialista de la Unión Europea dentro del viejo marco democrático-liberal.

Esta división en el campo del imperialismo occidental es relevante y positiva, ya que introduce contradicciones en el campo burgués y dificulta que la Unión Europea actúe de forma unificada al servicio de la ofensiva global del imperialismo estadounidense. Genera tensiones que limitan que EEUU pueda lanzar de forma aún más agresiva su ofensiva global, sea sobre Irán, Palestina, Líbano, Siria y Yemen, como de forma híbrida sobre varios países de América Latina.

Por otro lado, tiene efecto en:

  1. Una mayor incidencia de la propaganda de extrema derecha en las redes sociales y medios de comunicación dominados por el capital estadounidense (Facebook, Twitter, TikTok – EDATV, El Español, 13TV etc.), que propagan las ideas reaccionarias y generan de forma acelerada una peligrosa base de masas para la reacción, como vimos en Torrepacheco.

  2. El uso de la presión migratoria como arma de desestabilización, haciendo uso de Marruecos como ejecutor de una maniobra que causara una crisis humanitaria sobre uno de los enclaves militares que tiene el imperialismo español sobre el Norte de África (Ceuta). Esto, a su vez, está siendo el contexto en el se está normalizando de forma acelerada los linchamientos fascistas, el despliegue de militares y armas contra población civil, aplaudido por un sector de las masas.

4. Unas elecciones anticipadas y una huelga general fruto de la presión popular

La Confederación de Sindicatos de Inquilinas junto con el resto del movimiento por la vivienda ha sabido acertadamente escalar la lucha del caso de Maricarmen a nivel estatal, ser flexibles y hábiles con las formas de lucha, y pasar a la ofensiva mediante las acampadas, poniendo en el centro del debate político la cuestión de la vivienda y de las condiciones de vida de la clase trabajadora.

Este es un triunfo de la clase trabajadora y de la lucha popular.

El gobierno de Pedro Sánchez no ha dudado en intentar aprovecharlo para salir de la situación de asfixia permanente, e intentar así una maniobra desesperada para revalidar su liderazgo de forma oportunista.

Las elecciones se plantean, de nuevo, como un chantaje electoral:

  • o Pedro Sánchez a la cabeza de la sopa de siglas del gobierno de las promesas, para ver si esta vez sí que sí hay un cambio para la gente y no solo para las grandes fortunas que se benefician del “crecimiento económico” y de la especulación financiera,

  • o PP-Vox cuya promesa no es ninguna medida social, sino mano dura contra el migrante, el sindicalista y todo aquello “progre”.

Tenemos que ser conscientes de que, ante la amenaza de un importante avance de la derecha y una situación internacional cada vez más inestable, este chantaje puede tener cierto efecto entre la clase trabajadora, llevando a una parte a votar con la nariz tapada y de forma resignada para evitar un mal mayor, mientras que en otra puede acabar acumulando un creciente hastío hacia la actualidad política que termine afectando a su motivación para organizarse y luchar.

5. ¿Cuál debe de ser la posición comunista?

Ahora mismo, en un contexto de debilidad del Movimiento Obrero y del Movimiento Comunista, no se puede establecer una táctica parlamentaria que sea capaz de influir en la política burguesa, pero sí aprovechar los momentos de politización para reforzar nuestras filas.

Lo que sí debemos ofrecer es claridad ideológica, orientación política y herramientas organizativas para fortalecer el Movimiento Comunista, el Movimiento Obrero y los Movimientos Sociales en general:

1. Un Gobierno de ultraderecha será abiertamente hostil a la lucha popular. Los comunistas no debemos negar la realidad. La ultraderecha representa la forma más salvaje que tiene que el capitalismo de imponerse a través del Estado democrático-burgués. Por lo tanto, un gobierno de ultraderecha puede traer como consecuencia la criminalización de la protesta, persecución de activistas, pérdidas de derechos sociales, etc.

2. El PSOE y el reformismo son gestores de la miseria. Que la ultraderecha tenga una agenda más abierta contra los movimientos sociales no implica que el Gobierno actual no sea servil al capital y enemigo del pueblo. En su arsenal cuenta con la “zanahoria” para intentar desmovilizar, pero también el “palo” de la represión: violencia policial sistemática contra la protesta, ejecución de desahucios, mantenimiento de la Ley Mordaza, deportaciones en caliente y CIE a pleno funcionamiento, etc.

3. Gobierne quien gobierne, la única manera que tenemos de defendernos es a través de la lucha. Las huelgas de Airbus, las movilizaciones y las acampadas por la vivienda y las huelgas de profesores nos demuestran que la organización obrera y popular es la única forma con la que podemos exigir que nuestros derechos estén en la agenda política. De la socialdemocracia y el reformismo no podemos ni esperar migajas. En el contexto actual se hace más evidente que nunca que la lucha es el único camino.

4. Desarrollemos la autodefensa popular contra la ola reaccionaria. Hay que tener claro que tarde o temprano va a gobernar la ultraderecha, que la socialdemocracia y el reformismo no suponen ningún muro de contención, porque en su naturaleza está defraudar a las mismas masas que afirman defender, en su lógica está aplicar las mismas medidas antipopulares que prometen evitar. La decepción inevitable que provoca la izquierda burguesa es la carroña que necesita la ultraderecha.

5. No existe mal menor posible. Llamar al voto en estas condiciones supone dejar de lado la tarea indispensable que verdaderamente va a permitirnos hacer frente al capital en cualquiera de los escenarios posibles. En las condiciones actuales, esto es fortalecer la organización, impulsar la movilización, elevar la lucha hacia la huelga general, que debemos hacer porque desborde el marco oportunista de apoyo canalla al gobierno del mal menor. Hay que pasar a la ofensiva. Para ello, estamos trabajando en dar orientaciones prácticas para convertir esta aspiración en realidad en el nuevo ciclo que se abre.

Os preguntaréis: ¿Debemos llamar a la abstención? ¿debemos llamar al voto progresista? Nuestra respuesta es: Ninguna de las dos. Como comunistas, nuestras fuerzas son muy limitadas. Las tareas son titánicas. Nuestra influencia en la intención de voto será marginal. Por el contrario, nuestra presencia a la cabeza de muchas luchas puede ser determinante. No queremos invertir ni un minuto en tratar de convencer de un voto al mal menor a quien desconfía con razón del reformismo. Tampoco queremos invertir ni un minuto en convertir votos progresistas en abstenciones. Mejor esforzarnos en convertir el hartazgo en organización. Si estás leyendo esto, tu voto o tu abstención no son lo importante. Lo importante es tu contribución a la lucha.

Afrontemos este momento de agudización de lucha de clases con determinación y optimismo de las oportunidades que se abren. La clase obrera ha estado demasiado tiempo atrapada en las lógicas del parlamentarismo. Es el momento de romperlas.

Aspiramos a construir una sociedad donde nuestros derechos no sean objeto de chantaje, donde seamos la clase obrera quienes decidamos democráticamente sobre todo, donde la producción esté al servicio del pueblo. Para ello necesitamos organizar una revolución. Esto no es utópico: las revoluciones socialistas del siglo XX demuestran que el capitalismo no es el orden natural de las cosas, que de la misma manera que este sistema se impuso a sangre y fuego con las revoluciones burguesas, puede ser barrido con las revoluciones proletarias, como actualmente ondean en Filipinas e India, y como haremos ondear de nuevo en todo el mundo.

¡La lucha es el único camino!

¡Hagamos desbordar la huelga general!

¡Pasemos a la ofensiva contra el capital!

Otros artículos

Comunicado ante las elecciones europeas

El 9 de Junio se van a celebrar las elecciones al Parlamento Europeo. Así pues, en este comunicado expondremos la naturaleza de las elecciones...

Comunicado | Pedro Sánchez y la crónica de un teatro

El oportunismo personalista contra la instrumentalización del poder judicial. Estos últimos días ha estado en el centro del debate público las denuncias de Manos Limpias...

Comunicado | Las elecciones son de los capitalistas. La lucha y organización de la clase obrera.

Este 23 de Julio, los trabajadores y trabajadoras estamos llamados a votar en las Elecciones Generales. Se trata de unas elecciones que se han...