Las acciones de solidaridad internacionalista con Palestina son una urgencia. Saludamos la iniciativa de decenas de profesores y trabajadores de Madrid y València de empezar el curso con encierros, reclamando el fin de la complicidad del Estado español y las universidades con el régimen sionista y el genocidio que está perpetrando.
El 2 de septiembre, la Marea Palestina se encerró en el Círculo de Bellas Artes de Madrid por la consecución del embargo de armas a Israel [1]. Ante la no aprobación del decreto el día 10, el día 11 levantaron el encierro para reorganizar las formas en las que continuar con la presión.
Ese mismo día, el profesorado y personal de la Red Universitaria por Palestina en València les toman el relevo [2]: exigen el fin de la complicidad de la Universitat de València (UV) y la Universitat Politècnica de València (UPV), que perpetúan un amplio abanico de relaciones institucionales con la academia israelí y de colaboraciones económicas con empresas que se lucran del genocidio, y para ello han iniciado un encierro en La Nau de la UV.
Como recientemente compartíamos en el llamamiento “¡Redoblemos la presión por Palestina!”, el contexto actual eleva la legitimidad de elevar la presión popular contra todos los niveles de la administración del Estado, y conseguir doblegar alguno de los niveles inferiores puede ser tirar la primera ficha del dominó [3].
Debemos aprovechar la ventana de mayor legitimidad que nos ofrece las declaraciones de Sánchez. No podemos olvidar cómo hasta hace nada exigir “el fin de la complicidad con el genocidio” eran declaraciones reservadas a “radicales”, que en otros países son reprimidas con la aplicación de la ley antiterrorista. Animamos al movimiento de solidaridad internacionalista a tomar estas declaraciones como una verdadera oportunidad táctica: se trata de declaraciones hipócritas, pero con el fin de superar el cerco de represión y silenciamiento, debemos usar para llegar a las amplias masas con la exigencia de su cumplimiento. Externamente difundir “¡Sánchez, cumple con tus declaraciones!” e internamente señalar a Sánchez como gestor de la complicidad española con Israel no son opuestos ni contradictorios: son complementarios y necesarios. Debemos sumar ampliamente al pueblo a la movilización con este enfoque: así verán en primera persona el carácter oportunista del Gobierno “progresista”, y se evidenciará que sólo mediante la lucha se pueden convertir estas palabras en hechos.
Doblegar el colaboracionismo de un nivel inferior, como puede ser el cese de relaciones de una universidad, debe servir para conseguir un efecto en cadena para conseguir realizar presión efectiva para la aplicación real de las medidas de cese de la colaboración del Estado español con Israel. Asumamos esta responsabilidad internacionalista con determinación. Forcemos la primera ruptura de la complicidad imperialista con Israel.
Es importante tener presentes los aprendizajes de las acampadas de primavera de 2024 [4]: Abandonemos todo cortoplacismo: en el centro de toda la actividad debe estar la elevación del nivel de conciencia y el fortalecimiento organizativo de las organizaciones populares. ¡Instamos al movimiento internacionalista en las universidades a poner en el centro agitar, organizar y movilizar ampliamente!
¡Convirtamos las universidades en focos de rebelión!
¡Fuego al colonialismo israelí!
¡Viva Palestina libre!
[3] https://revolucion-prt.es/llamamiento-redoblemos-la-presion-por-palestina/
[4] https://revolucion-prt.es/analisi-proposta-estudiantil-internacionalista-valencia/
