Desde el Partido Revolucionario de las y los Trabajadores hacemos un llamamiento urgente a redoblar los esfuerzos en solidaridad con Palestina.
La situación actual es un verdadero polvorín: y la Flotilla es la chispa que puede hacer prender la pradera.
Este es un llamamiento dirigido a los activistas revolucionarios en las Universidades, y complementariamente a los activistas populares de otros sectores y sindicalistas en general.
En este llamamiento trataremos tres cuestiones:
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Ofreceremos una imagen de conjunto a nivel internacional: la solidaridad con Palestina se enfrenta a mayor represión en los países imperialistas cómplices del genocidio.
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Analizaremos brevemente la posición del Gobierno de España, en particular ante las recientes declaraciones del Presidente en solidaridad con Palestina.
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Propondremos la línea política a desarrollar de forma urgente tanto en la organización popular como en la política de alianzas.
Es urgente organizar una amplia difusión para crear estado de conciencia entre el estudiantado y otros sectores del pueblo, y que sirva para preparar una amplia y contundente movilización en solidaridad con Palestina ante lo que es un probable asalto a la Flotilla.
1. La represión se recrudece contra la solidaridad por Palestina
Israel está cometiendo un genocidio televisado. Ante la feroz resistencia palestina, que aplastaba al ejército israelí en los encuentros terrestres, Israel ha optado por el bombardeo indiscriminado sistemático y el asesinato por hambruna. Se estima que las tasas de destrucción y de asesinato de civiles duplican los ejercidos por el régimen Nazi alemán. Su objetivo es la limpieza étnica total de Gaza. Desde el 12 de agosto, los negociadores de paz de la resistencia han aceptado las condiciones de alto al fuego. La respuesta israelí: bombardearles en Qatar, quebrantando de nuevo toda legislación internacional.
EEUU y la UE están haciendo caso omiso de las sentencias internacionales que condenan a Israel. Más bien al contrario: el blanco de su represión es ahora el movimiento de solidaridad con Palestina. La misma ofensiva reaccionaria contra las personas migrantes y el colectivo trans, tiene ahora otro enemigo de la nación: en Reino Unido, la aplicación de la ley antiterrorista contra Palestine Action ha despertado una oleada de movilización, con casi 1000 detenciones. En Alemania la brutalidad policial contra los manifestantes por Palestina ha ido en aumento, con miles de detenidos y enjuiciados por la ley antiterrorista en los dos últimos años. Las universidades, pese a sus declaraciones hace un año con las acampadas, continúan colaborando con Israel y silencian violentamente la protesta.
En un intento desesperado, la solidaridad internacionalista ha organizado otra misión para romper el cerco a la ayuda humanitaria. Cargada de alimentos y medicamentos, la Flotilla es el mayor intento hasta la fecha de forzar a las potencias imperialistas de la UE y EEUU terminar su complicidad con Israel. Su fuerza de presión no reside en la legalidad internacional y en el renombre de los activistas: reside en la respuesta popular que desestabilice los gobiernos imperialistas si la Flotilla es asaltada por Israel.
En las dos últimas noches la Flotilla ha sido atacada con drones bomba. Todo apunta a que se trata de un tanteo por parte de Israel, de hasta qué punto pueden llegar sin consecuencias. Los sindicatos de los puertos de Génova y Barcelona, entre tantos otros, han declarado que detendrán su actividad si la Flotilla pierde la comunicación.
Israel ha declarado que “les tratará como terroristas” cuando se acerquen a Israel. El asalto o bombardeo a la Flotilla es inminente.
2. Las declaraciones del Gobierno de España sobre Palestina
Las declaraciones de Sánchez generan furor a nivel internacional: un presidente de un país imperialista occidental condenando el genocidio y los crímenes de Israel, y decretando medidas sancionadoras. El mismo que militariza la Vuelta ciclista y reprime a los manifestantes.
Para los revolucionarios que conocemos la trayectoria de Sánchez, sabemos que es una serpiente de la política parlamentaria: experto en posar a la izquierda y gobernar como la derecha, sus declaraciones no son más que un intento desesperado para aferrarse como sea al sillón.
A pesar de haber “reconocido” el Estado palestino hace 15 meses, España ha sido el principal comprador de armas a Israel en Europa este año, y todas las relaciones bilaterales se han mantenido. Mientras posaba en la foto de la OTAN alejado del resto de dirigentes, Sánchez es el responsable del mayor incremento del presupuesto militar y policial de la historia de España, cuando ya había superado tal récord en la legislatura anterior. España está más activa que nunca en su dominio imperialista a nivel internacional, participando en decenas de misiones con la OTAN-ONU colaborando en la pacificación de África Occidental, en el control del Atlántico, y en el apoyo a gobiernos títeres en América Latina. Tras prácticamente dos legislaturas, la Ley Mordaza sigue vigente, con adiciones al Código Penal para hacerlo más represivo, y la especulación con la vivienda sigue sin conocer freno, por mencionar algunos de sus highlights progresistas.
El gobierno de Sánchez es un gobierno lacayo del capital y del imperialismo, pero con careta progresista. A nadie le extrañará por tanto las cifras récord de crecimiento económico en España, cifras récord en el crecimiento del número de multimillonarios y de su fortuna.
Sánchez se presenta como la única alternativa a la extrema derecha. Las declaraciones radicales de Sánchez son una carta ganadora para revalidarse si no encuentra una oposición real a su izquierda. Una oposición que le exija que sea consecuente con sus declaraciones. Se presentará a sí mismo verdaderamente como el bastión que frena a la reacción, y no hay hechos que demuestren lo contrario. Es necesario que los revolucionarios realicemos la crítica a la socialdemocracia desde la posición de organizadores de la lucha política de masas.
3. Realicemos una amplia difusión, organicemos la respuesta
Esto pone a las fuerzas revolucionarias en España en una situación particular, distinta al resto de países como Reino Unido o Alemania: debemos aprovechar a nivel táctico las declaraciones radicales del Gobierno para ganar legitimidad y presionar a todos los niveles, sin caer en el seguidismo a la socialdemocracia ni permitir que capitalice las conquistas que arranquemos.
Las declaraciones del Gobierno son un gesto oportunista, y debemos desenmascararles. Pero eso no se realiza solamente señalándoles. Las declaraciones del Gobierno debemos utilizarlas para presionar a los niveles inferiores de la administración del Estado en su cumplimiento. Esto puede incluir empresas, ayuntamientos, y particularmente universidades. Esto servirá, a su vez, para presionar al Gobierno para que sea consecuente con sus declaraciones.
En un escenario favorable, el siguiente paso es exigirle que sea realmente consecuente con sus posiciones. Como correctamente han señalado las organizaciones populares como la Acampada x Palestina Madrid, sus nueve medidas contienen múltiples agujeros por los que continuar la colaboración con Israel.
Esta orientación táctica tiene dos posibles escenarios:
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Arrancar posiciones y medidas al Gobierno. Todo lo que sea debilitar Israel, debilitar la apuesta principal de la oligarquía financiera internacional por la extrema derecha, y mantener derechos democráticos, son avances tanto para las fuerzas populares en nuestro país como para los pueblos del mundo, siempre y cuando estas conquistas sirvan al fortalecimiento ideológico, político y organizativo de los propios movimientos populares y del movimiento revolucionario, y no sean a su costa.
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Si no ejecuta las medidas consecuentes que la movilización popular le exige, nuestra crítica tendrá un fundamento evidente: desacreditaremos abiertamente el reformismo y la socialdemocracia como los lacayos del capital con careta progresista que son. Mayor será el descrédito a mayor sea la amplitud con la que organizamos el pueblo, en el seno del que realizar esta crítica.
¿Y por qué particularmente en las universidades? Porque concentran a 1.76 millones de estudiantes en apenas 100 puntos del país. La necesidad de adiestramiento técnico e ideológico de amplias capas populares puede convertirse, y lo hace recurrentemente, en focos de rebelión.
Con las Acampadas de 2024 se hizo evidente esto, así como que las universidades son un eslabón inferior de la administración del Estado, con un importante grado de autonomía, y que por tanto podían ser sujetas a presión directa en una posición de debilidad, también reforzada por ser espacios de cultura, con amplias libertades democráticas. La presión iba dirigida a poner fin a relaciones con instituciones israelíes, o colaboraciones con empresas que desarrollaban armamento para Israel o se lucraban de la ocupación sionista.
Por tanto, las declaraciones de Sánchez suponen una ventana de legitimidad para realizar la protesta de forma más contundente. En las universidades, es posible organizar más ampliamente y con más contundencia al pueblo contra una parte de la administración del Estado más débil, pero de importancia simbólica muy relevante. Las reivindicaciones a la universidad deben usar oportunamente la legitimidad de las declaraciones del Gobierno, pero exigir que se apliquen medidas más profundas, consecuentes a realmente querer contribuir a hacer presión a Israel para que detenga el genocidio.
A su vez, la difusión rápida y profunda que exige el contexto de ataque inminente de la Flotilla solo puede realizarse concentrando esfuerzos. Estos esfuerzos deben concentrarse en las universidades, para convertir el ataque a la Flotilla en una contundente respuesta, con capacidad de propagarse desde las universidades al resto de sectores de la sociedad.
Animamos al resto de activistas populares de todos los sectores a elevar la presión en su ámbito de actuación, así como a los sindicalistas militantes a tomar el ejemplo de los portuarios de Génova y Barcelona y preparar el bloqueo y la huelga ante el ataque a la Flotilla mediante la difusión entre la clase trabajadora y la organización de asambleas y comités.
¡Llamamos a todo el pueblo a preparar la respuesta!¡Hacemos un llamamiento a las organizaciones estudiantiles a realizar un creativo y amplio trabajo de masas y trabajo de alianzas!
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El trabajo de masas consiste en agitar, movilizar, organizar: amplia difusión para crear estado de conciencia, anunciando espacios de participación donde todo el mundo pueda recibir formación política y tomar decisiones sobre cómo continuar con la difusión y articular la lucha, y realizar agitación agresiva y directa para concentrar la movilización en las acciones de presión.
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El trabajo de alianzas, tanto con organizaciones populares como con enemigos secundarios sirve a concentrar el fuego en el enemigo principal: el Rectorado de la universidad, gobierno de la misma y quien perpetúa la colaboración con Israel y empresas colaboracionistas.
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El objetivo de las alianzas con otras organizaciones populares es sumar a todo el que puede ser sumado, a pesar de las diferencias políticas. La alianza debe ser más estrecha con las organizaciones más consecuentemente antiimperialistas, mientras que se limitará a convencer de difundir los aspectos principales de la perspectiva política con aquellas organizaciones más dominadas por perspectivas legalistas o reformistas, sobre todo para las convocatorias más relevantes.
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Las alianzas con enemigos secundarios deben tener el objetivo de su neutralización, como pueden ser los consejos de estudiantes en no pocas universidades o Departamentos/Facultades/Unidades de falsa careta progresista-social, para aislar al enemigo principal y privarle de sus apoyos.
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¡Organicemos una amplia difusión de solidaridad con la Flotilla!
¡Preparemos la respuesta popular contra Israel!
¡Convirtamos las universidades en focos de rebelión!
