¡Solidaridad con las protestas en Los Ángeles!

El pasado 6 de junio las protestas contra la política racista antiinmigración de EEUU alcanzaron un nuevo nivel. El detonante fueron las redadas masivas que se ejecutaron ese mismo día en múltiples barrios latinos de California, estando el foco en la ciudad de Los Ángeles. Además, el arresto a múltiples activistas, entre los cuales destaca David Huerta, un conocido líder sindical del trabajo agrícola, fomentaron la indignación de la población, ya tensa de por sí.

La lucha contra las redadas y la deportación de las personas migrantes en Estados Unidos lleva escalando a lo largo de estos días. Las masas populares, principalmente la comunidad latina y la población migrante, se han cohesionado espontáneamente en organizaciones de autodefensa . Mediante estas, las masas están escalando su combatividad mientras que el Estado profundiza su represión, mandando a militares para ejecutar redadas contra migrantes.

Desde el Partido Revolucionario de los Trabajadores nos solidarizamos profundamente con la justa lucha de la clase trabajadora y todos los pueblos oprimidos dentro de Estados Unidos. La combatividad y amplitud de sus acciones demuestran por enésima vez que incluso en la superpotencia mundial, con el Estado mejor financiado y armado del mundo, la rebelión es la única forma en que las masas pueden defender sus intereses, y que la “paz social” burguesa se desgarra conforme las masas se empiezan a rebelar.

El auge reaccionario en EEUU y la respuesta popular

En abril de 2024, el actual presidente de los Estados Unidos, Trump, le aseguraba a la revista Time que tenía entre sus planes de gobierno la deportación de hasta 20 millones de migrantes. Para ello estaría dispuesto a utilizar militares de reserva (como la Guardia Nacional estadounidense) o incluso militares aún más profesionalizados[1], como el cuerpo de Marines recientemente desplazado a Los Ángeles. A los 50 primeros días de su nueva presidencia ya habían sido arrestados a través de ICE a 32.809 migrantes[2], fijando poco tiempo después el objetivo de arrestar a 3.000 migrantes por día[3].

“ICE” (“Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de los Estados Unidos” por sus siglas en inglés) es el cuerpo policial especial que se ocupa de aplicar la política de inmigración y se ha hecho cargo de las redadas contra migrantes de manera prácticamente exclusiva antes del despliegue de la Guardia Nacional y de los Marines en California en los últimos días. Mediante la brutal actuación de este cuerpo, el Estado trata de infundir cada vez más el terror con procedimientos que dividen familias, se ejecutan en pleno día en horas de trabajo o en horas lectivas, e incluso consisten en realizar emboscadas a las puertas de las sedes administrativas donde los migrantes acuden con cita previa a regularizar su situación.

Desde los hechos del día 6, los choques entre las masas latinas, demás comunidades de migrantes y grupos de solidarios, por un lado, y el cuerpo ICE, por el otro, han escalado exponencialmente, tanto en masividad como en combatividad, hasta el punto en que el gobierno estadounidense se ha planteado la opción de hacer uso de la Ley de Insurrección. Esta es una ley que, como el propio nombre indica, se limita a crisis de gobierno muy agudas, en las cuales los cuerpos civiles (policiales) colapsan y requieren de una asistencia plena por parte del ejército, en casos similares o equivalentes a una insurrección armada. Aunque es evidente que este estallido no es una insurrección, el gobierno no ha descartado el ejercicio de la misma en los próximos días, e incluso Trump ha afirmado que ya podría haberse utilizado[4].

Ante la elevada capacidad de autodefensa mostrada por las masas en California, Trump ha desplegado miles de efectivos de la Guardia Nacional (un cuerpo de reserva del ejército de EEUU) y cientos de Marines, todo esto sin el consentimiento del estado de California[5], cuando la ley solo ampara esta actuación en situaciones críticas. Por ello, el gobernador de California, el demócrata Gavin Newsom, ha criticado a Trump y su gobierno federal por actuar saltándose la ley (práctica cada vez más recurrente del gobierno republicano). poniéndose de perfil en cuanto a las protestas. El gobernador democráta tiene claro que es un representante del ala de la burguesía californiana que preferiría la estabilidad que daban las deportaciones silenciosas bajo el mandato de Biden y que permite la continuidad de la superexplotación bajo una relativa paz social. Frente a todo esto, Trump insinuó el arresto del gobernador por “obstrucción de la justicia”[6]. El descaro con el que Trump amenaza y combate a otras facciones de la burguesía estadounidense está indudablemente ligado a la reaccionarización de los Estados Unidos con el mandato del Partido Republicano, que tiende al combate frontal y a la imposición de  los intereses de su facción.

La ya enunciada elevada combatividad de las masas viene dada por el trabajo prolongado de interconexión de los Movimientos Urbanos Populares de Los Ángeles y por la rica experiencia de múltiples organizaciones de autodefensa de las masas latinas. En particular, destacamos la Coalición de Autodefensa Comunitaria, una coalición de unas 60 organizaciones, con una justa e inspiradora perspectiva de unidad popular para la autodefensa de los migrantes frente a las fuerzas represivas estadounidenses. Esta Coalición tiene un enorme arraigo en las masas latinas y otros pueblos oprimidos dentro de los Estados Unidos, ha creado redes de abogacía en defensa de los migrantes y ha estado patrullando durante meses las comunidades más amenazadas por las políticas reaccionarias de los Estados Unidos.[7] Además, existen otras organizaciones con características comunes a esta, como la Unión del Barrio (con 40 años de experiencia) o el Centro CSO.

La autodefensa y la educación política ante la ofensiva de la ultraderecha y la complicidad del reformismo

Los comunistas tenemos que luchar por la creación y desarrollo de este tipo de organizaciones, porque la autodefensa, con el ascenso de la reacción que se está viviendo en los últimos años, se está volviendo cada vez más necesaria para los movimientos de masas. Y para impulsar esta clase de organizaciones, lo fundamental es la educación política en el seno de las organizaciones de masas: los intereses de cada clase y sector, las contradicciones en el campo burgués, la identidad de intereses entre las capas y sectores del pueblo, los niveles de conciencia dentro de estos y cómo se relacionan con las alianzas y las formas de lucha. Todo lo anterior es lo que termina por mostrar que la autodefensa es una necesidad y que debe construirse políticamente.

La profundización de la represión contra los migrantes está enmarcada en la nueva situación mundial de caída de la tasa de ganancia. La oligarquía financiera apuesta por su faceta más reaccionaria para elevar los niveles de explotación. El auge de la ultraderecha es, por tanto, la manifestación política para imponer el terror a la clase trabajadora migrante (haciendo aún más difícil poder negociar la venta de su fuerza de trabajo), y que también aplasta y cancela otros derechos democráticos[8].

El enemigo principal ya no es el ala “blanda” del capital (el reformismo), sino su ala reaccionaria. Esto no quita ni un ápice que el reformismo sigue siendo un enemigo relevante del pueblo y que adocena a las masas, tratando de engañarlas con que es posible “un capitalismo con rostro humano”.

Los ejemplos en nuestro país de que la izquierda en el gobierno es el gobierno del capital bajo una careta progresista son muchos. En EEUU, bajo el mandato de Biden no sólo no cesaron las deportaciones, sino que ¡superaron por un millón las deportaciones hechas por Trump (en su primer mandato) en la mitad de tiempo! Muchas de ellas con la cínica y racista excusa de que algunos migrantes podían suponer “riesgos para la salud pública” en la pandemia del COVID.[9]

Pero es que el reformismo muestra su verdadera cara incluso en vivo y en directo: la alcadesa demócrata de Los Ángeles, Karen Bass, ha decretado el toque de queda en varios distritos centrales  ante las protestas, dificultando la autodefensa popular y dando vía libre a la represión casa por casa de nuevo, mientras le ponía cara de perro a Trump por el despliegue unilateral de la Guardia Nacional.

Entendemos que analizar el auge reaccionario en EEUU, la diferencia entre ultraderecha y fascismo, y las tareas del movimiento revolucionario y movimientos populares ante el fascismo, son tareas muy relevantes que debemos abordar con toda la seriedad que requieren. En este momento, nos limitaremos a enunciar algunas aclaraciones relevantes. Es importante aclarar que reacción no equivale a fascismo. En el Movimiento Comunista de España esta desviación izquierdista que plantea que España es un país fascista es minoritaria, pero tiene una influencia significativa en magnificar las deficiencias democráticas en comparación con otros países imperialistas bajo régimen democrático-burgués. En los movimientos de masas en Estados Unidos, sin embargo, sí que es popular la idea de que el mandato de Trump representa un régimen fascista.

El fascismo es la dictadura terrorista abierta del capital financiero y sus lacayos. El gobierno en EEUU es un régimen de ultraderecha, que sobrepasa su propia legalidad de forma selectiva, justificándolo atendiendo a criterios de “excepcionalidad” para la estabilización del país. Con este régimen de ultraderecha se está desplegando una ofensiva cultural para generar una base de masas movilizable, a la vez que se profundiza en los niveles de explotación y se hace más amplia y aguda la represión contra activistas populares.

Debemos atender a que la democracia parlamentaria es la forma de gobierno predilecta de la oligarquía financiera, en tanto que es la forma de gobierno que permite la más rápida acumulación de capital mediante un mercado de consumo. Desplegar una forma de gobierno fascista supone sacrificar la posición de clase de una parte de la burguesía, que va a ver limitada su capacidad de participar en este mercado. El bonapartismo de Trump y su ejecutivo, que rompe con ciertas ataduras legales puede ser la antesala de un gobierno fascista. Como es de esperar, el Partido Republicano se ha apoyado en grupos y escuadrillas fascistas y elementos similares (como los Proud Boys, o el Asalto al Capitolio de 2021), que podrían ganar peso e influencia. Pero este desarrollo dependerá del grado en que la oligarquía financiera estadounidense se vea arrinconada a que sea la única salida para mantener su posición de clase. Actualmente, sin un movimiento revolucionario relevante en su suelo, este desarrollo dependerá fundamentalmente de la posición de EEUU en la arena internacional.

El auge reaccionario y la inmigración como cabeza de turco

A nivel internacional, la confabulación de los elementos reaccionarios de cada país (con caras visibles como Abascal, Trump, Milei, Bukele, Viktor Orban, Le Pen…), también llamada coloquialmente por la prensa burguesa progresista como la “Internacional Reaccionariatiene como guía ideológico y político al Partido Republicano de Trump, precisamente porque Estados Unidos ejerce de superpotencia hegemónica única en el planeta (aunque el socialimperialismo chino, socialista de palabra e imperialista de hecho, le empiece a hacer sombra). Estos, aprenden de la militarización de los Estados Unidos y toman nota de su criminalización hacia la protesta popular (tildándola hiperbólicamente de “insurreccional”) para replicar lo mismo en sus respectivos países.

Analizando la forma en que la ultraderecha trata la cuestión migratoria, vemos dos finalidades, una abierta y otra velada:

  • Por un lado, la ultraderecha, aprovechando el momento de estancamiento del capitalismo, tilda de responsables de esta “decadencia” a sectores discriminados. Las minorías contra las que más atentan son las personas trans y los migrantes. Esto tiene un objetivo claro, que es el de generar un chivo expiatorio que desvía el foco de atención de los fenómenos materiales que nos empobrecen. En su lugar, generan una narrativa idealista (en el sentido de estar desconectada de la realidad material) bajo la cual existe un “nuevo” enemigo a abatir, y que, cuando sea suprimido, florecerá de nuevo una civilización pasada, supuestamente “gloriosa”, que esté limpia del grupo de supuestos “degenerados”. Esto, a su vez, favorece la división del campo popular, que es algo clave para que la burguesía profundice en nuestra explotación.
  • Por otro lado, entiende a los migrantes como un “usar y tirar” del capital. La dureza de la super-explotación, las guerras, la rapiña, la aceleración del cambio climático y, en definitiva, de las condiciones extremas que el imperialismo impone en los países dominados fuerzan a millones de personas a desplazarse a los países imperialistas en busca de sustento para ellas y sus familias. Un grueso considerable de estas personas se ven forzadas a hacerlo «sin papeles» y por vías extremadamente inseguras, marítimas o terrestres, y que en el peor de los casos pueden terminar en su propia muerte (como la ruta del Darién y el Rio Grande, en los EE.UU, o el estrecho de Gibraltar en España). Al encontrarse sin amparo legal en el país de llegada, se ven de nuevo forzadas a trabajar «en negro» para subsistir. Se reproduce entonces la misma superexplotación del tercer mundo, pero en el centro imperialista: la burguesía se aprovecha de la situación del migrante ilegal para pagarle un salario inferior a cambio de la misma o mayor fuerza de trabajo que a un obrero nacional para exprimir la máxima cantidad de beneficio posible, paliando de este modo el descenso constante de la tasa de ganancia.

Esta forma de importar las relaciones de dominación imperialistas a la potencia imperialista se da principalmente en sectores de la economía que no pueden ser deslocalizados fácilmente (agricultura, servicios domésticos, limpieza… estos dos últimos, siendo además trabajos feminizados que promueven la doble explotación de la mujer). Cuando las patronales necesitan más de este tipo de fuerza de trabajo, permiten una mayor entrada de migrantes. Cuando no, recrudecen los mecanismos de deportación, los tira como si fuesen objetos, porque, en el capitalismo, los trabajadores somos mercancías funcionales al ciclo de reproducción del capital. Fuera de eso, al no servir al beneficio del capitalista, no somos nada. Una alternativa a “tirarlos” existente en Estados Unidos es meterles en centros de detención y exprimirlos a más no poder con salarios de un dólar la hora (o con ningún salario).

Muchos de estos centros de detención son privados. Biden prometió que los desprivatizaría, porque el enriquecimiento de capas burocráticas y empresariales por medio de la explotación de migrantes que tienen que desempeñar trabajo esclavo en esos centros es algo indignante para las masas populares. A pesar de ello, el número de centros de detención de ICE de posesión privada aumentaron en su mandato. Algunos datos apuntan a que el 90% de apresados iban a este tipo de centros privados.[10] Esto significa que hay muchos de estos empresarios y burócratas que están beneficiándose muchísimo con los planes actuales de Trump, pero que ya lo hacían con Biden.

Conclusiones

La unidad popular contra el imperialismo es la unidad de todos los explotados y oprimidos, tanto del centro imperialista como de los países dominados. En la lucha contra el imperialismo, la lucha del frente interior y del frente exterior están íntimamente ligadas, y como comunistas debemos difundir esta perspectiva incansablemente, convirtiendo cada suceso en una denuncia y cada hecho en una oportunidad de educación política. El corazón de la unidad popular es la unidad obrera, que debe forjarse en la lucha contra el enemigo común. Nuestra tarea es desbaratar todo intento de la burguesía de enfrentar el proletariado local y el proletariado migrante.

La rebelión de las masas latinas y migrantes que estamos viendo en Estados Unidos ha sido generada por la propia necesidad de estas de resistir a la opresión racista y reaccionaria. Para analizar esto, los comunistas nos regimos por esta certeza: es justo rebelarse.

El sistema imperialista condena a la miseria a las amplias clases trabajadoras incluso en el centro imperialista. Las capas inferiores del pueblo norteamericano, se encuentran explotadas en el trabajo, aplastadas por el alquiler, encadenadas por la deuda educativa, y amenazadas por la quiebra por no poder costearse una intervención médica. Componen la mayoría de la población de EEUU, y engloban a caucásicos y racializados. La debilidad del movimiento revolucionario en los países imperialistas no se debe a que no haya motivos para luchar, a que se viva “demasiado bien”, ni ahora ni hace décadas. Los comunistas de las potencias imperialistas debemos asumir el reto de acabar con tal autocomplacencia y contribuir a la revolución proletaria mundial desde el frente interior.

Tenemos que buscar el cómo canalizar las ganas de luchar y la rebelión espontánea de las masas, sin caer en el viejo error de hacerle culto a la misma. Lo que está pasando en Estados Unidos no es una insurrección armada (aunque los republicanos puedan llegar a plantearlo para excusarse en su escalada represiva), ni mucho menos una revolución, pero no por ello tiene que ser despreciado u olvidado. Estos estallidos deben servir de escuela para el pueblo así como para los propios comunistas.

¡SOLIDARIDAD CON LAS MASAS LATINAS Y MIGRANTES DE ESTADOS UNIDOS!

¡CONTRA EL RACISMO, LA REACCIÓN Y LA VIOLENCIA POLICIAL!

¡ES JUSTO REBELARSE!

[1]https://time.com/6972022/donald-trump-transcript-2024-election/

[2]https://cnnespanol.cnn.com/2025/03/12/eeuu/trump-migrantes-detenciones-ice-biden-trax

[3]https://www.lanacion.com.ar/estados-unidos/migraciones/el-ice-prepara-un-nuevo-plan-agresivo-para-detener-a-3000-inmigrantes-por-dia-y-cumplir-la-orden-de-nid04062025/

[4]https://rollcall.com/2025/06/10/trump-mulls-rare-use-of-insurrection-act-over-los-angeles-protests/

https://www.univision.com/noticias/inmigracion/ley-insurreccion-trump-no-descarta-invocar-protestas-los-angeles

[5]https://www.msn.com/es-co/noticias/other/ee-uu-despliega-a-700-marines-y-otros-2-000-soldados-de-la-guardia-nacional-a-los-%C3%A1ngeles-por-las-protestas/ar-AA1GojXB

[6]https://www.bbc.com/mundo/articles/ckgr8vrg222o

[7]https://www.latimes.com/espanol/california/articulo/2025-02-13/immigrant-rights-activists-vow-to-disrupt-ice-raids-in-california

[8]Para profundizar en este punto, recomendamos encarecidamente leer nuestro documento relativo a este giro en la situación mundial: https://revolucion-prt.es/wp-content/uploads/2025/04/Analisis-y-orientacion-de-lucha-ante-rearme-europeo.pdf

[9]https://www.aa.com.tr/en/americas/-returner-in-chief-biden-era-deportations-surpass-trump-s-first-term-totals/3464602

[10]https://www.aclu.org/news/immigrants-rights/unchecked-growth-private-prison-corporations-and-immigration-detention-three-years-into-the-biden-administration

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