Manifestación 23N: bajemos los alquileres, organicémonos contra la especulación capitalista!

Versió en català:
https://revolucion-prt.es/manifestacio-23n-abaixem-lloguers-especulacio-capitalista/


Desde los varios colectivos que conforman el movimiento por la vivienda se está organizando una manifestación para el día 23 de Noviembre en Barcelona, bajo el lema “S’ha acabat, Abaixem els lloguers” (¡Se acabó! Bajemos los alquileres). En cada barrio o distrito se han organizado asambleas abiertas para coordinar el trabajo de cara a esta fecha y empapelar toda la ciudad. El objetivo es convocar la manifestación más grande por la vivienda desde la época de auge de las PAHs.

Desde el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) damos apoyo a la convocatoria y hacemos un llamamiento a asistir a la manifestación, que será el sábado 23 de Noviembre a las 17:00h en Plaça Universitat, Barcelona.

Pongamos el foco en el precio de la vivienda, contra los especuladores y el Estado que los avala.

La situación de la vivienda es insostenible para la clase obrera y las clases populares, tanto en Catalunya como en el resto del Estado. El precio del alquiler en Barcelona ha subido un 10% anualmente de manera prácticamente ininterrumpida durante los últimos 10 años, y en otras capitales de província vemos también subidas del 106% en Girona, 71% en Tarragona y 60% en Lleida en el mismo periodo.

En Barcelona, en los últimos 15 años la mitad de las compras de vivienda las han hecho inversores con 8 pisos o más. Esto nos muestra que la vivienda, en el sistema capitalista, no es un derecho, sino una mercancía con la que especular. ¿Y quiénes son estos inversores? Pues principalmente grandes oligarcas del sector inmobiliario, representados en bancos o fondos de inversión (algunos de ellos conocidos como fondos buitre) y otras empresas de menor dimensión.

Mientras estos grandes especuladores nos aplastan con la bota del precio de la vivienda, desde muchos partidos y organizaciones reformistas se sigue señalando a la turistificación como problema principal. Usan la turistificación como chivo expiatorio para la subida de precios del alquiler, a la vez que cuando gobiernan llevan a cabo planes urbanísticos que revalorizan el suelo, dejando el terreno fértil para los especuladores, pero desolador para las clases populares. Un ejemplo de esto son los proyectos de “ciudad verde” de Ada Colau, que ahora parece muy preocupada por el turismo.

Es evidente que el sector turístico agrava los efectos de la especulación inmobiliaria, y es justo rebelarse para que este negocio del que sacan rentabilidad un puñado de capitalistas no sea a costa de la miseria del resto del pueblo. Pero la cuestión es que el turismo no es el motivo principal del aumento del precio de la vivienda: el motivo fundamental es la especulación de los grandes inversores, que aprovechan su posición de poder y la cantidad de inmuebles de los que disponen para hinchar el mercado. Con el turismo limitado, si el alquiler siguiera desregulado como hasta ahora los precios seguirían subiendo; solo hace falta fijarse en que el precio también ha subido en poblaciones no turistificadas. El objetivo principal de nuestra lucha debe ser el de limitar y cercar los intereses de los especuladores, y, en ese sentido, la reivindicación fundamental debe ser la de reducir drásticamente el precio del alquiler.

La posición de poder de los grandes especuladores no se limita solo a la cantidad de pisos que poseen sino también a su influencia dentro del Estado: Pedro Sánchez se reúne con los principales fondos buitre para “ofrecerles oportunidades de inversión”, y Barcelona sigue siendo la sede de “The District”, un congreso de especuladores, para sus reuniones anuales. También vemos como la Ley de Vivienda no ha conseguido acabar ni con los efectos más leves de la situación que prometía resolver. Los especuladores campan a placer y el precio de la vivienda alcanza cada pocos meses un nuevo máximo histórico. En esta situación, y como respuesta a la movilización en Madrid, el Gobierno se ha limitado a impulsar un paquete de ayudas para el alquiler. Dinero público, que sale del trabajo de la clase obrera, que irá a parar a los rentistas, abriendo el camino para que estos suban el precio todavía más y dando todavía más cancha a los grandes especuladores, bancos y fondos buitre.

Y es que el Estado, en sus diferentes organismos, es una herramienta de dominación de la clase dominante, y en el actual contexto de estancamiento generalizado propio del capitalismo monopolista, no puede conciliar ni siquiera un poco los intereses de la oligarquía financiera con los clamores de las clases populares. Protege a toda costa los intereses de los oligarcas; a veces con su pasividad y a menudo con políticas que activamente favorecen que los grandes especuladores sigan ampliando su capital a nuestra costa. Cuanto más débiles sean el movimiento revolucionario y los movimientos populares de resistencia independientes del reformismo, más fuerte harán avanzar el programa de la burguesía. Solo es posible que reculen, que cedan en cualquiera de sus posturas, a través de la lucha.

La única herramienta que tiene la clase trabajadora es la organización popular

Por todo esto, llamamos a la lucha, a la organización independiente de la clase trabajadora y todas las clases populares frente a un enemigo común: los grandes oligarcas y el Estado que los avala.

  1. Denunciamos a los gobiernos central, autonómico y locales como responsables, y a los grandes especuladores, como representantes de los intereses de la oligarquía financiera en el sector, como principal enemigo.

  2. Denunciamos que la vivienda sea un bien de especulación y no un derecho garantizado.

  3. Animamos a todos los trabajadores y trabajadoras de Catalunya a acudir a la manifestación y a organizarse en colectivos y sindicatos de vivienda, que deben ser herramientas de lucha con un carácter de clase, independiente y con vocación de organizar masivamente al pueblo.

Las organizaciones populares para hacer frente a la especulación tienen la colosal tarea de convertir el principal aspecto del que se benefician los rendistas y especuladores en su contra: en busca de empleo, nos concentramos en las ciudades, donde somos centenares de miles. Allí, debído a la grandísima concentración de las clases populares, nos vemos forzados a comprar un techo por una parte altísima de nuestro salario. De esta manera no solo nos explotan en el trabajo, sino también para poder tener donde descansar para volver a trabajar al día siguiente. Nuestros sindicatos y colectivos deben organizar masivamente al pueblo para luchar, tienen que ser espacios democráticos de participación y aprendizaje político donde poder convertir nuestros números en fuerza social. Usando la movilización masiva como base, podemos desplegar todo un arsenal de formas de lucha para asediar a los especuladores y sus representantes políticos.

Este camino no será facil, pues tendremos que trabajar para no caer en las falsas esperanzas y promesas que vendrán de las fuerzas reformistas ni en el desánimo o en la desconfianza en nuestras capacidades. Hace falta confiar en el poder de lucha de las masas; el futuro es prometedor. No nos queda otra opción:

¡Organicemos la ofensiva contra la especulación capitalista!

Otros artículos

La oligarquía financiera, enemigo principal de la revolución y de la lucha por la vivienda

Puedes leer el artículo en formato PDF en el siguiente enlace: La oligarquía financiera, enemigo principal de la revolución y de la lucha por la...

La lluita per l’habitatge a Andorra

Artículo disponible también en castellano: https://revolucion-prt.es/lucha-vivienda-andorra-ejemplo-inspiracion-parte-1/ INTRODUCCIÓ: Andorra, país de YouTubers? És així com ha calat a l’imaginar col·lectiu. Tot i que sigui cert, no treu que...

Crida per al 5 d’Abril

La tardor del 2024 va representar un salt per al moviment per l'habitatge: la sèrie de mobilitzacions massives va posar damunt de la taula...