Los 22.000 obreros del metal en Cantabria han ido a la huelga los días 3 y 5 de junio. La huelga ha supuesto la paralización de la producción y al desarrollo de múltiples acciones combativas por parte de las federaciones cántabras de Comisiones Obreras, la Unión General de los Trabajadores y la Unión Sindical Obrera [1].
La respuesta del proletariado ha sido clara: mientras que en la primera jornada de huelga se ha registrado desde los sindicatos convocantes un 90% de seguimiento [2], en la segunda se ha registrado un 95% [3] (lo que serían casi 21.000 huelguistas). Se ha paralizado la producción de gran parte de las empresas pequeñas, medianas y grandes del sector, algunas debido directamente a la falta de empleados, y otras por falta de empleados en sus subcontratas, de las que dependen [4].
Ambas jornadas han mostrado enormes acciones combativas al rededor de la zona de conflicto, como hogueras y barricadas [4, 5, 6]. Los piquetes informativos también han desempeñado un gran papel en el transcurso de la huelga en cada uno de los polígonos industriales [7].
El secretario general de la federación de industria de CCOO en Cantabria, César Conde, ha declarado que los disturbios son producto de una “reacción lógica” y ha dado una clara advertencia a la patronal: las acciones podrían endurecerse, sobre todo en un sector con tradición de desempeñar acciones amplias y combativas, que además está muy descontento [4, 5, 6].
Como efecto colateral de las jornadas de lucha, han habido problemas de tráfico derivados de las concentraciones, que en algunos casos impedían el paso de los vehículos por la carretera, y en otros cortaban algunas líneas de autobuses [8].
Los sindicatos lo tienen claro: si la patronal continúa bloqueando las negociaciones del nuevo convenio propuesto por los trabajadores, el día 9 de junio se pasará a desplegar una huelga indefinida en el sector, similar a la que ya se tuvo en 2022, que duró 21 días pero se dio en un contexto de mayores problemas económicos para la empresa, no como ahora [4, 5, 9]. La clase trabajadora vuelve a probar en sus carnes la vieja cantinela burguesa: en momentos de crisis “hay que apretarse el cinturón”, y en momentos de bonanza “hay que apretar para ser competitivos”. Sus beneficios nacen de nuestra miseria: de ahí que la lucha sea el único camino.
La patronal ha redoblado la apuesta y, lejos de proponerse conciliar el problema y negociar [10] ha generado una campaña de desinformación para confundir a los trabajadores [4, 6]. El presidente de la CEOE-CEPYME cántabra, por su parte, ha llamado a las autoridades locales a escalar la represión contra los huelguistas, poner todos los esfuerzos posibles en controlar las acciones de los sindicalistas y meter en la cárcel a los que se muestren más combativos [4, 5, 6, 11].
Y la represión, de hecho, no ha faltado: la detención de un sindicalista en el polígono de Candina, específicamente un militante del PCPE, que se enfrentará a un juicio rápido el día 6 por atentado contra la autoridad y altercado público. ¡Llamamos a la solidaridad con los compañeros encausados! [12]. Tendremos que estar atentos de si hay nuevas actualizaciones, pues la represión en base a detenciones poco después de una huelga, abriendo procesos disciplinadores y penales sin garantías, son prácticas habituales de la burguesía para doblegar la resistencia obrera. Debemos estar vigilantes para convertir su represión en solidaridad, extender la lucha y evidenciar el verdadero carácter del Estado y de la burguesía a amplias capas de la clase y el pueblo.
La intensa lucha de los obreros del metal en Cantabria nos demuestra que la clase obrera sigue dispuesta a combatir por sus derechos, que ahora, en el nuevo contexto internacional de caída de la tasa de ganancia y ascenso de las posiciones reaccionarias se ven todavía más amenazados que antes.
A diferencia de lo que predican algunas teorías posmodernas relativas a la “pérdida de la centralidad del trabajo”, vemos en este tipo de luchas (tanto en la del metal de Cantabria como en la de Cádiz del 2021 y en muchas otras más) la expresión de la capacidad de combate que tiene la clase obrera, que es la punta de lanza de la revolución.
La huelga es una herramienta de lucha legal muy potente, porque ataca al corazón de la producción capitalista, la paraliza y deja a la patronal sin su elixir más valioso: el beneficio privado. Independientemente de las grandes innovaciones y la enorme maquinaria de la industria, somos los obreros los que ponemos la producción en marcha, y si la paramos, el mundo parará con nosotros.
Aunque esté dirigida por UGT, CCOO y USO, la huelga del metal en Cantabria está demostrando altas cuotas de combatividad al mismo tiempo que mantiene su amplitud, cimentada por el protagonismo de las asambleas de delegados de obreros que han ido organizando la lucha democráticamente. Por tanto, la huelga del metal en Cantabria es un vivo ejemplo para desechar una vieja idea izquierdista: la solución a la extendida pasividad y pactismo en el movimiento obrero no está en el escisionismo sindical, en fundar sindicatos “rojos” desde cero. Por pura necesidad, las secciones de las grandes centrales sindicales tienen gran autonomía. Esto, junto con la realidad de que son en estos sindicatos en los que está el mayor número de la clase obrera sindicada, es lo que permite desplegar un verdadero combate, y es una muestra de que los sindicatos pueden ser recuperados para la clase obrera.
Sin ánimo de negar la influencia reformista y conciliadora de la aristocracia obrera en los sindicatos, la solución de los comunistas no es aislarse de las masas obreras organizadas, sino ir a sus sindicatos y recuperarlos para la clase obrera. Este y no otro debe ser el camino para la articulación de un movimiento obrero revolucionario que pueda poner en jaque al Estado burgués.
Por último, queremos llamar a la solidaridad con la lucha del proletariado cántabro y declarar que su lucha es un ejemplo para todos los trabajadores del país.
¡Viva la lucha del proletariado del metal cántabro!
¡Recuperemos los sindicatos para la clase obrera!
¡La lucha es el único camino!
Referencias:
[6] https://www.infobae.com/espana/2025/06/05/piquetes-hogueras-y-barricadas-en-la-huelga-masiva-de-la-industria-del-metal-en-cantabria-que-aumenta-la-tension-entre-sindicatos-y-la-patronal-sera-indefinida-desde-el-9-de-junio-si-no-se-llega-a-un-acuerdo/
