HUELGA DEL METAL EN CÁDIZ

Siguiendo la estela de la huelga del Metal de Cantabria de hace unas semanas, 25.000 trabajadores también del sector del metal han ido a la huelga, convocados por los sindicatos CCOO y UGT  [1] suponiendo un seguimiento de aproximadamente el 95% de los trabajadores del sector. En el segundo día de movilizaciones los medios informan que esta cifra ha ascendido a 29.000 [2].

Además del evidente parón de la producción debido al seguimiento de la huelga, se han levantado barricadas, se han cortado accesos fundamentales, y se han realizado manifestaciones en varios puntos. La llama de la lucha obrera se ha vuelto a encender tan rápido como lo hizo en Cantabria. Recordemos que en Cádiz tenemos varias industrias metalúrgicas de gran tamaño, así como todas sus empresas auxiliares: Navantia, Airbus o Dragados Offshore.

La dirección de los sindicatos denuncia que la rabia del proletariado gaditano viene de una situación de bloqueo sistemático por parte de los representantes directos de la burguesía [1]. Estos llevan tiempo obligando a la clase trabajadora a hacer horas extra impagadas, bajo amenaza de despido, muchas de ellas en condiciones de calor insostenibles [3]. Así lo explica la Coordinadora de Trabajadores del Metal en el mismo artículo del Salto: “se continúa trabajando los domingos y obligando a los trabajadores a echar horas extras bajo amenaza de despido, se incumplen los descansos semanales o diarios entre jornadas, se incumple la jornada de verano y, a la par, se realizan horas extras en plena ola de calor”. Además, la propia coordinadora denuncia también lo siguiente: “impagos constantes” por parte de las empresas, “ya sea por la aceptación de presupuestos a la baja de las grandes factorías o el abuso de las contratas; este año ha habido muchos impagos, con el consiguiente sufrimiento para los trabajadores y sus familias.” En este sentido, la propuesta de los sindicatos convocantes es la siguiente: mejoras laborales que incluyen las subidas salariales, la regulación de los contratos fijos-discontinuos que precarizan el sector y un protocolo para reducir las subcontrataciones.

Vemos cómo la sed y necesidad de beneficios de la oligarquía no tiene fin, y lo vemos diariamente en conflictos como este. Esto se demuestra en su agenda y en la propuesta que tiene para el sector del metal en Cádiz. La propuesta de la Federación de Empresarios del Metal de Cádiz aboga por flexibilizar aún más los contratos fijos-discontinuos y crear un nuevo tipo de contratos para “fomentar el empleo juvenil” y “la competitividad de las pequeñas empresas” con salarios más bajos” [3].

Por otro lado, la represión no se ha hecho de esperar por parte de las fuerzas represivas: de momento son ya seis detenidos solo en el primer día de movilizaciones [4]. Parece que el gobierno más progresista de la historia, no puede esconder el carácter de clase del Estado que defiende y ha vuelto a enviar a sus matones a reprimir a los obreros y obreras, cuando hace ya cuatro años mandaron su famosa tanqueta. Tampoco nos sorprende ya es la campaña de desinformación de los medios burgueses: presentar a los trabajadores como delincuentes que destruyen el mobiliario urbano, cuando tenemos claro que ni la burguesía ni las fuerzas represivas les dejan otro camino. Como ya comentamos en el comunicado de la Huelga del Metal en Cantabria, la lucha es el único camino. Toda denuncia a la violencia en la protesta del proletariado es un ejercicio de hipocresía: esta es la única salida que deja al imperialismo a las clases explotadas para defender sus condiciones de vida, e impone este camino para conseguir su liberación [5].

Debemos extraer valiosas lecciones de estas huelgas del metal, que nos permiten confirmar la vigencia de los principios marxistas en cuanto al Movimiento Obrero:

1) La masividad del Movimiento Obrero cuando este tiene secciones sindicales a la altura. Las huelgas de decenas de miles de personas responden a la necesidad del proletariado de plantar cara ante una realidad que no tiene escapatoria.

2) El nivel de combatividad y dureza de las protestas son muy destacables si lo comparamos con el nivel actual del resto de lucha de masas. El Movimiento Obrero, en particular en el sector industrial y más específicamente el proletariado metalúrgico, ha sido y es el sector de la clase más avanzado en su nivel de conciencia y organización.

3) Además, su capacidad para parar la producción lo hace particularmente estratégico en la lucha revolucionaria.

De los dos primeros puntos debemos extraer que las necesidades de la lucha del proletariado en sus centros de trabajo, en particular el proletariado industrial, les lleva a articular formas más avanzadas de organización y lucha, de agitación y movilización, que llevan a dar los golpes más contundentes a la burguesía. Y estos aprendizajes y métodos, junto con sus perspectivas y sus porqués, son lecciones valiosísimas a extender al conjunto de la lucha sindical y al resto de luchas populares.

Por otro lado, debemos destacar la lucha sindical y obrera como escuela de guerra y de socialismo:

1) Escuela de guerra, en tanto que el necesario nivel de clandestinidad para su preparación, enfrentamiento contra fuerzas represivas, riesgo de encarcelamiento… el proletariado adquiere de una forma espontánea la necesidad de lucha de forma contundente para conseguir sus objetivos e identifica con claridad la naturaleza reaccionaria de la violencia policial y del resto de aparatos del Estado burgués.

2) Escuela de socialismo, porque se hace patente que los intereses entre el proletariado y la burguesía son irreconciliables, que todo se podría organizar de otra forma bajo el mando del proletariado, que la burguesía cuenta con el Estado burgués de su parte y el proletariado para poder defender sus intereses inmediatos y aún más una sociedad gobernada a su imagen y semejanza debe enfrentarse e incluso derrocar al Estado de los capitalistas. Es por ello que el proletariado es una clase social particularmente permeable y propensa a absorber las ideas comunistas.

Por último, estas huelgas no hacen otra cosa que confirmarnos el recrudecimiento de las condiciones de explotación del proletariado en el frente interior. En los países imperialistas, la oligarquía necesita explotar cada vez con una mayor intensidad a la clase obrera para compensar el estancamiento económico. La misma tendencia económica que lleva a los países imperialistas a intentar dominar más firmemente a terceros países, y a enfrentarse entre ellos. Mientras, su Estado seguirá actuando como su perro de presa, para reprimir la lucha de las masas. La socialdemocracia y el reformismo pueden ofrecer cada vez menos, y como sabemos incluso su última carta “o nosotros o la derecha” está envenenada: su gobierno “progresista” es un gobierno de la oligarquía financiera (como lo sería el de derecha) con una cada vez más hipócrita careta progresista. Solo nos queda luchar.

¡Toda nuestro apoyo y solidaridad con los obreros del metal de Cádiz!

¡Aprendamos de la combatividad y organización del proletariado!

¡Que viva la lucha de la clase obrera!

 

 

Referencias:

[1] https://www.diarioarea.com/2025/06/17/carreteras-piquetes-huelga-metal-campo-de-gibraltar/

[2] https://www.20minutos.es/noticia/5723590/0/huelga-metal-cadiz-4-razones-trabajadores-protestas-barricadas-cortes-trafico/

[3] https://www.elsaltodiario.com/cadiz/represion-incumplimientos-impagos-huelga-del-metal-arranca-cadiz

[4] https://www.publico.es/sociedad/primera-jornada-huelga-metal-cadiz-arranca-barricadas-cortes-trafico-trenes.html

[5] https://revolucion-prt.es/huelga-metal-cantabria/

 

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