En los últimos días hemos asistido a un torrente de noticias sobre escándalos de corrupción vinculados a personalidades del PSOE, particularmente el ex-ministro José Luis Ábalos y el secretario de organización Santos Cerdán. Estos, a través del “fontanero” del PSOE Koldo García, habrían adjudicado obras públicas por valor de 654 millones a empresas fraudulentamente a cambio de pagos a sus bolsillos, que ascenderían hasta el millón de euros [1].
En esta situación, es probable que en nuestro entorno progresista veamos diferentes opiniones, con un punto en común: desengaño hacia la izquierda parlamentaria. La izquierda reformista de Sumar y Podemos, enzarzados en luchas internas, perdieron muchos votos en las últimas elecciones, y los que no fueron a la abstención o a partidos de ámbito no estatal acabaron en el PSOE como voto útil. Para estas personas, ahora ya no hay una opción a la que votar: ni las alternativas al bipartidismo clásico sirven, y, si hubiera elecciones ahora, votarían con desidia, probablemente como “mal menor” ante la amenaza de la ultraderecha, estrategia que lleva usando la izquierda parlamentaria desde hace ya varias elecciones con cada vez menos crédito.
En otros artículos hemos desarrollado porqué los comunistas debemos confrontar la idea del mal menor y dejar de confiar en las promesas de la socialdemocracia y el reformismo ([2] y [3], entre otros). Es habitual, sin embargo, ver como a nuestro alrededor, incluso después de la enésima promesa incumplida, la enésima trama para vendernos que nuestras condiciones de vida van a mejorar mientras empeoran en todos los ámbitos, todavía hay gente que defiende al Gobierno. Como decimos, la mayoría de estas personas no lo hacen por convencimiento sino por miedo a la alternativa, bajo el argumento de que PP y Vox lo harían aún peor. Además, la estrategia agresiva de lawfare que ha usado la derecha como herramienta de presión en estos últimos años transmite una imagen de enfrentamiento total en el que no defender a un bando implica dar apoyo al otro.
Para los comunistas, esta debe ser una oportunidad de impugnar el sistema ante todo nuestro entorno. Que el PP use toda su influencia en el sistema judicial para presionar a sus adversarios políticos no implica que estos escándalos no sean reales. La larga lista de corrupción que lleva el PP y el mismo PSOE en las últimas décadas habla por sí sola. La corrupción no es una cuestión de políticos individuales que sean “malas personas”, que se pueda solucionar con apartarlos de los cargos de poder. La corrupción es inherente a la gestión burocrática del capitalismo, donde apenas existen mecanismos de supervisión de los gobiernos por parte de las masas o son simplemente inaplicables por la naturaleza de la administración pública, diseñada para servir a la clase dominante. En este caso particular, se trata sencillamente de facilitar la transferencia de dinero público a las empresas privadas más dispuestas a sobornar a representantes, que generalmente son los grandes monopolios o grandes empresas vinculadas a estos, como Acciona.
Así pues, ante un Gobierno, Estado y administración siempre serviles a la burguesía, hay que transmitir a todas las masas progresistas que el ciclo eterno del mal menor no nos conduce a ninguna victoria y que la izquierda parlamentaria no va a frenar a la ultraderecha. Debemos hacer un llamamiento a que todas estas personas participen de forma activa en la lucha obrera y en los movimientos populares, únicos garantes de las mejoras sociales y de la presión a los representantes políticos de los capitalistas. Frente a la idea del voto al mal menor que continua legitimando su sistema corrupto, es justo abstenerse de votar a cualquier opción parlamentaria, y apostar todo a extender la conciencia revolucionaria para superar el capitalismo, reforzando la lucha en los movimientos de masas y preparando la revolución.
[1] https://www.elperiodico.com/es/politica/20250615/dinerito-trama-cerdan-abalos-cobro-118647187
[2] https://revolucion-prt.es/podemos-mas-pais-y-sumar-promesas-incumplidas/
[3] https://revolucion-prt.es/comunicado-ante-las-elecciones-generales/
