Puedes leer la versión en català en el siguiente enlace:
https://revolucion-prt.es/desallotjament-antiga-massana/
El martes 28 de enero, la Antiga Massana, un casal social okupado en el barrio del Raval de Barcelona, fue desalojada por los cuerpos policiales al servicio del Ajuntament del PSC. Por la mañana, un dispositivo conjunto de los Mossos d’Esquadra y la Guardia Urbana se enfrentó a los manifestantes concentrados cerca de la Plaça de la Gardunya, llevando a cabo varias cargas policiales. Esa misma tarde-noche, un macro-despliegue de operativos policiales también intentó entorpecer el desarrollo de la manifestación que se había convocado en protesta, que consiguió reunir a miles de personas y mantenerse combativa pese a las circunstancias. En total, más de 50 personas resultaron heridas y siete fueron detenidas.
Desde el Partido Revolucionario de los Trabajadores trasladamos toda nuestra solidaridad y apoyo a los colectivos que daban vida a la Antiga Massana y a las personas detenidas y heridas, a la vez que denunciamos la represión policial y los intentos de montar investigaciones prospectivas contra organizaciones y colectivos políticos.
Desde su okupación en 2020 por el Sindicat d’Habitatge del Raval y la Xarxa Popular d’Aliments del Raval, la Antiga Massana ha sido un punto de encuentro y organización de diferentes colectivos y proyectos populares. En un primer momento, fueron los Comuns los que se encargaron de obstaculizar la supervivencia del espacio, alargando las negociaciones sobre su futuro y ralentizando la posibilidad de la concesión del edificio. No obstante, ha sido bajo de la alcaldía de Collboni cuando el PSC ha procedido de manera completamente desacomplejada e irregular, desalojando la Massana mediante la fuerza policial. Se trata de otro claro ejemplo de como se está articulando la derechización de la política catalana después de los años del procés, con un Ajuntament y Govern abiertamente hostiles al movimiento okupa y por la vivienda y que tiene por bandera el desarrollo de varios megaproyectos urbanísticos.
Como vemos, la pequeña burguesía radical capitaneada por los Comuns es la encargada de lanzar las grandes promesas y proyectar los “nuevos modelos de ciudad”, para inmediatamente después apoyar a un PSC que se encargará de cumplir religiosamente el programa de la oligarquía financiera y llevar la transformación urbanística de la ciudad hasta las últimas consecuencias, por controversiales que puedan ser las medidas que tengan que llevar a cabo. Una vez consumados los hechos, los Comuns pueden criticar cínicamente lo ocurrido.
El desalojo de la Antiga Massana ha sido el más reciente de los centros okupados que han sido expulsados en los últimos años (como El Kubo y La Ruïna en Barcelona, L’Obrera en Sabadell o el Nabat 3 en L’Hospitalet, entre otros), y está claro que la oligarquía financiera y sus escuderos quieren continuar por este camino. Solo una lucha popular con la clase obrera organizada al frente puede construir el poder para pararlos.
¡Combatir la represión, organizar masivamente al pueblo!
