En este artículo hablaremos de las luchas que se están dando en el sistema educativo de la Comunidad de Madrid, que están consiguiendo en los últimos años coordinar a cada vez más sectores y aumentar la contundencia de sus acciones y movilizaciones. Empezaremos contextualizando la situación actual y terminamos con un llamamiento a la movilización y organización popular para la Huelga General Educativa del 28 y 29 de Abril.
De Menos Lectivas a la huelga de todo el sistema educativo madrileño
Los días 28 y 29 de Abril en la Comunidad de Madrid confluirán todos los niveles educativos en una huelga que promete marcar un antes y un después en la lucha de las trabajadoras y trabajadores del sistema educativo en la Comunidad, y en su alianza con el movimiento estudiantil. Profesorado y Personal de Administración y Servicios (PAS) de Infantil, Primaria, Secundaria, FP y régimen especial suman fuerzas para luchar por sus condiciones laborales y mejorar la calidad del sistema educativo público, dos variables que van de la mano. El lunes 28, además, se suman las trabajadoras de las universidades públicas junto a un estudiantado cada vez más movilizado y organizado, como demostró en el encierro del 7 de abril, en el que unas 400 personas se quedaron hasta altas horas de la noche formándose y organizándose, durmieron en la facultad y a primera hora se manifestaron por el campus.
De momento no se suman los servicios externalizados de las universidades, como limpieza y cafeterías. Pero es un sector muy afectado por la falta de presupuesto, sufriendo traslados, despidos, robo de días de vacaciones y otras vulneraciones de sus derechos, mientras la administración universitaria hace oídos sordos de su situación. Entre las reivindicaciones populares contra la priorización de los intereses de los capitalistas en la universidad tiene que estar que estos puestos de trabajo sean asumidos directamente por la institución universitaria, con unas condiciones de trabajo dignas.
La lucha del profesorado empezó a ganar fuerza con la plataforma Menos Lectivas, que lleva ya dos cursos convocando huelgas en Primaria y Secundaria. Este marzo el gobierno de Ayuso intentó frenar la movilización cediendo a algunas reivindicaciones, principalmente de Secundaria, que volverá a las 18 horas lectivas (de trabajo en aula, completando la jornada con trabajo fuera del aula como reuniones, preparación de clases, evaluaciones, etc.) para el curso 2028-29. Infantil y Primaria consiguen 850 nuevas plazas, que no llega ni a una plaza por centro. Un acuerdo incluso peor que el que había sobre la mesa en 2024. Migajas destinadas a sembrar división entre el profesorado, que los sindicatos de la mesa aceptaron. En cambio, lo que han conseguido es reafirmar la necesidad de la lucha desde la unidad, evidenciando el papel servil de las burocracias sindicales. Esto ha servido de revulsivo para la movilización al grito de ¡No sin Primaria!
Hablamos con activistas de Menos Lectivas sobre los métodos de lucha que habían utilizado y los resultados obtenidos. Daniel, profesor asociado en la UCM por las mañanas y de bachillerato nocturno por las tardes, nos comentaba al respecto que la plataforma se lanzó desde los sindicatos CGT, CNT y STEM. Empezaron en 2023 con recogidas de firmas y manifestaciones para entregarlas y, viendo el interés generado por la campaña, decidieron abrir sus reuniones a toda la comunidad educativa. La participación fue desbordante y a partir de este momento los sindicatos fueron dando pasos atrás para ceder protagonismo a las asambleas de centro y generales, pero manteniendo un papel imprescindible en el trabajo técnico y logístico que realizan: convocatorias formales de huelgas y manifestaciones, protección legal, furgonetas con altavoces, etc. Las “asambleas de centro” las organiza el profesorado (posteriormente se ha unido otro personal laboral) en sus centros de trabajo, y han sido una herramienta fundamental en la agitación y movilización de masas. Tras la primera huelga, los días 27, 28 y 29 de febrero de 2024, pasan de ser 35 asambleas a 90.
Tras esto, en marzo de 2024, la Consejería se retira de la mesa de negociación, lo que lleva a los sindicatos de la mesa a convocar otros dos días de huelga en mayo, sin mediar palabra con la movilización de masas que cada vez es más relevante. Menos Lectivas se suma a la huelga con convocatoria propia y vuelven a marcar la diferencia en la movilización popular. En el congreso de final del curso 2023-24 acuerdan trabajar hacia la huelga indefinida y en septiembre de 2024 se inicia el presente curso con fuerza, con paros parciales en los colegios e institutos que sirven para hacer agitación y asambleas en el propio centro. “En la universidad estos paros parciales no funcionarían igual de bien, por la forma diferente de organizar los horarios”, nos informa Daniel.
La última huelga, convocada por CCOO en octubre y noviembre, marcó el debate interno en Menos Lectivas sobre la huelga indefinida y desgastó internamente al movimiento, pero aprovecharon el contexto de movilización para difundir y convocar la manifestación unitaria del 23 de febrero, que resultó multitudinaria.
Entre los entrevistados atribuyen a tres factores el éxito de la movilización del 23 de febrero:
- Los sindicatos de la mesa terminaron por firmar un convenio deplorable, que enciende la indignación de casi un centenar de asambleas de centro.
- La represión hacia el estudiantado de la UCM en el caso de “las 7 de Somosaguas” se percibe como un salto en la contundencia de la administración y el Estado contra la protesta, que lleva a unir la diversa comunidad educativa para luchar.
- Esto se ve agravado por el contexto general: el anuncio del gobierno central de continuar aumentando el presupuesto militar se percibe por parte de la comunidad educativa como una declaración de intenciones en “recortar en servicios públicos”.
Todo esto han sido revulsivos que han indignado a la comunidad educativa, y han convertido la manifestación del 23 de febrero en una jornada de lucha hacia una huelga de toda la educación pública.
Sobre el caso de Las 7 de Somosaguas y sobre el Rearme Europeo:
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Las 7 de Somosaguas son estudiantes que están siendo acusadas de coacción, desórdenes públicos y delito de odio por participar en una protesta pacífica contra un acto de Espinosa de los Monteros (exdiputado de Vox y especulador inmobiliario) en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la UCM. Otro caso flagrante de represión a las espaldas del gobierno más progresista de la historia [1].
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Además, os animamos a leer el reciente Documento del Partido “Análisis y orientación de lucha ante el rearme europeo” [2].
Aunque nos hemos centrado en los principales hitos que han marcado el desarrollo del movimiento, hay que destacar cómo se han ido incorporando distintos sectores y colectivos a lo largo de la lucha.
Por un lado, el profesorado de Primaria y Secundaria se han ido coordinando cada vez más con las de educación infantil un sector especialmente precario, feminizado y desatendido por la administración [3]; así como con el profesorado y estudiantado de FP, que llevan también varias jornadas de huelga los últimos cursos.
Por otro lado, desde diciembre se movilizan también el estudiantado y los y las trabajadoras de las universidades públicas de la Comunidad, ante la nueva oleada de ataques que agrava la ya lamentable situación de infrafinanciación crónica. Por último, el PAS (Personal de Administración y Servicios) y PTGAS (Personal Técnico de Gestión, Administración y Servicios) de todos los niveles se suma tras otra puñalada de la burocracia sindical, que en diciembre firma un convenio colectivo vergonzoso en el que, entre otras cosas, se comprometen a no promover medidas de conflicto colectivo durante su vigencia (artículo 10.5) [4, 5].
Posicionamiento político
En el encierro en la facultad de matemáticas de la UCM del lunes 7 de Abril se tuvo muy claro que, aunque el principal responsable de los ataques a la educación pública en Madrid es el gobierno del PP, los partidos socialdemócratas no son aliados y no podemos permitir que saquen tajada oportunista de la situación. El PSOE y sus muletas izquierdas (sea IU, sea Podemos, sea Más Madrid, sea SUMAR) llevan años demostrando que la accesibilidad y la calidad de la educación de las clases trabajadoras no está entre sus prioridades, con leyes que en el mejor de los casos se quedan en papel mojado por la falta de medios y financiación (como las medidas de inclusión de la LOMLOE) o que directamente institucionalizan la entrada de empresas privadas en la educación y facilitan la represión al estudiantado (LOSU y LCU) [6], todo esto mientras llevan años aumentando presupuestos militares, primero con Podemos y ahora con Sumar.
Como bien se señaló en el encierro del día 7 de Abril, la comunidad educativa madrileña tiene a dos enemigos enfrente:
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El gobierno de Ayuso es el enemigo principal: mantiene al profesorado madrileño con las peores condiciones laborales del país, con recortes de presupuesto y preparando una aplicación agresiva de la Ley de Universidades. El gobierno de Ayuso representa la política abierta y despiadada de la oligarquía: hace todo lo que está en su mano para desmantelar la educación pública y promocionar la privada.
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El gobierno central de PSOE-SUMAR es un enemigo secundario: con apariencia progresista, ataca sistemáticamente a la universidad pública, y en un alarde de hipocresía se pone de perfil respecto a las medidas autonómicas aún más agresivas de la derecha. Sus declaraciones son brindis al sol mientras mantiene la precariedad y aumenta presupuestos militares.
La comunidad educativa se ha reorganizado en base a asambleas propias con un grado de participación cada más amplio, rechazando el pactismo de los sindicatos de la mesa de negociación. En este contexto, llamamos a:
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Mantener una agenda propia, independiente de la de las idas y venidas de los representantes burocráticos de los sindicatos de la mesa de negociación, pero aliándonos con su base de masas y tratando activamente de reconquistas los sindicatos para la clase obrera. Para ello necesitaremos saber explicar el papel que han tenido en los conflictos más cercanos.
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Sumar a todos los sectores que puedan ser sumados: PAS, PTGAS, profesorado, estudiantes, empresas externalizadas, familias, otros servicios públicos… Esto requiere de dotarse de espacios y convocatorias adecuados para facilitar la participación de todos estos sectores, así como realizar un amplio, diverso y acertado trabajo de difusión.
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Mejorar la organización y el trabajo de las diferentes asambleas y demás espacios de lucha, que permita aprender de las experiencias propias y ajenas y construir una verdadera unidad en la acción. Por ejemplo, en algunos centros y facultades está funcionando bien tener un lugar y día de la semana fijo, para facilitar la organización de la gente que asiste; y ahora que empiezan a tener estructuras y espacios de comunicación funcionales y conocidos por la comunidad, como tablones de anuncios propios, empieza a tener sentido alternar el día de la semana que se hace la asamblea para que pueda involucrarse nueva gente. En otros centros que mueven mucho el lugar de la asamblea, de un campus a otro, podría funcionar mejor tener dos asambleas diferentes que se comuniquen y coordinen. Intercambiar experiencias y analizar qué puede funcionar mejor en cada caso ayudará a que la lucha siga ganando fuerza los próximos meses.
Debemos realizar algunas aclaraciones sobre la caracterización de la burocracia sindical:
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El legalismo, el acomodamiento, el trabajo sindical estrecho centrado en el caso por caso, o en sus variantes más graves el corporativismo, el pactismo y el oportunismo, no pueden atribuirse a tener liberados y estar en mesas de negociación, tampoco a unas siglas específicas (cuando la realidad es que las secciones sindicales tienen una autonomía muy significativa): son producto de la influencia burguesa, de sustituir la lucha de clases por la conciliación de intereses, de sustituir la presión-negociación por la confianza en los procesos judiciales, y sobretodo por sustituir el necesario papel de los sindicatos como espacios de politización y participación de masas donde las bases toman las decisiones, por gabinetes de asesoría legal con burocrátas que hacen y deshacen a su antojo. En definitiva, la burocracia sindical rara vez será el enemigo principal, y las secciones sindicales pueden ganarse para la clase obrera.
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El impulso de Menos Lectivas y las asambleas de centro ha sido determinante: ha facilitado la creación de un espacio amplio para la organización sindical y la participación de masas. Nacen en respuesta a una burocracia sindical vendida y pactista en la mesa de negociación. Este espíritu crítico contra la burocracia sindical es positivo y debe mantenerse, pero esta crítica no debe convertirse en una crítica al sindicalismo en general, no debe reducir los sindicatos a agentes “técnicos y facilitadores” de las asambleas, sino que estas asambleas deben convertirse en secciones sindicales, abiertas a la participación, que tengan la centralidad política en la toma de decisiones, con capacidad de revocar decisiones y cargos asignados a sus miembros mediante un control democrático. Esto es convertir los sindicatos, de nuevo, en herramientas de la clase obrera.
La orientación general para la Huelga General Educativa de los días 28 y 29 de Abril es aprovecharla para informar y movilizar a toda la gente posible, teniendo claro que la lucha va más allá de la huelga: se trata de unas jornadas de lucha para sumar más fuerzas de cara al curso que viene.
Sumar a cada vez más gente a la lucha es imprescindible pero no es una actividad trivial: requiere de una agitación y difusión adecuada para llegar a los distintos sectores de la comunidad educativa, y una organización capaz de acoger y movilizar a quienes tienen más y menos experiencia en la lucha, incluyendo a estudiantes, trabajadores, y familias.
La elevación del nivel organizativo del movimiento educativo nos permitirá plantear estrategias de lucha más contundentes, aspirando a esa huelga educativa indefinida que sume a todos los sectores de la educación pública. A nivel interno, es necesario evaluar el funcionamiento de las asambleas, mejorar sus métodos de trabajo y preparar la campaña de inicio del próximo curso.
Por eso animamos a toda la comunidad educativa a participar en la huelga los días 28 y 29 de Abril, en las manifestaciones convocadas y en los espacios de lucha de sus centros de trabajo. Y animamos también a todo el pueblo de la Comunidad de Madrid a asistir a las manifestaciones en apoyo de esta justa lucha.
Para cerrar, es importante tener presente que cualquier mejora que arranquemos estará bajo amenaza constante de ser revertida. El Estado está al servicio de la clase capitalista y ningún partido reformista tiene la capacidad (ni la intención) de cambiar eso. La mayor de las conquistas a la que podemos aspirar es a elevar el nivel ideológico, político y organizativo del pueblo para luchar, puesto que esto es lo realmente duradero ante los embates del capitalismo, y lo único que verdaderamente contribuye a poder vencerlo definitivamente. Sólo superando el capitalismo podremos asegurar una educación de calidad y liberadora para todo el pueblo. Para ello, es imprescindible que las y los comunistas aprendamos de luchar junto a las masas, y junto a sus miembros más consecuentes y capaces en la lucha construir un partido revolucionario capacitado para vencer.
Referencias
[1] https://7desomosaguas.info/
[2] https://revolucion-prt.es/rearme-europa-2025/
[3] https://educadoraspleimadr.wixsite.com/my-site
[4] https://www.comunidad.madrid/transparencia/sites/default/files/open-data/downloads/convenio_colectivo_bocm-20241223-6.pdf
[5] https://www.elsaltodiario.com/comunidad-madrid/diaz-sindicatos-denuncian-dos-convenios-restringir-derecho-protesta-empleados-publicos
[6] https://somosrevolucion.es/dos-caras-de-la-misma-moneda-la-venta-de-la-universidad-publica-y-la-represion-del-estado/

