Nos encontramos ante un nuevo punto de inflexión en la guerra. Anoche, el mundo contenía la respiración ante el ultimátum de la Casa Blanca, que amenazaba con “arrasar una civilización que no volverá jamás”. Hoy, EEUU se resigna a negociar en los términos de Irán. Esto confirma que las declaraciones triunfales que Donald Trump ha estado lanzando incesantemente no son más que un farol. Irán ha logrado que EEUU e Israel acepten sus 10 puntos como base de negociación para el acuerdo de paz. Reproducimos a continuación el contenido de este plan de 10 puntos que Teherán pone sobre la mesa1:
- Cese total de la guerra en Irak, Líbano y Yemen
- Cese completo y permanente de la guerra contra Irán, sin límite de tiempo
- Fin de todos los conflictos en la región en su totalidad
- Reapertura del Estrecho de Ormuz
- Establecimiento de un protocolo y de condiciones para garantizar la libertad y la seguridad de navegación en el Estrecho de Ormuz
- Pago íntegro de compensaciones a Irán por los costos de reconstrucción
- Compromiso total de levantar las sanciones contra Irán
- Liberación de los fondos iraníes y de los activos congelados en poder de Estados Unidos
- Irán se compromete plenamente a no buscar la posesión de armas nucleares
- El alto el fuego inmediato entra en vigor en todos los frentes de forma inmediata tras la aprobación de las condiciones anteriores
Este alto el fuego durará dos semanas. En este tiempo se desarrollarán las negociaciones, que comienzan en Pakistán este 10 de abril.
El ejemplo de Irán muestra que incluso en la noche más oscura los gigantes del imperialismo tienen pies de barro. No olvidamos que el régimen iraní es un gobierno teocrático y represivo que hostiga a su propio pueblo. Pero incluso en medio de todas sus contradicciones internas, Irán ha podido hacer frente a la guerra abierta y genocida. Si un país como Irán ha logrado resistir contra la superpotencia mundial y su hipertrofiado y ultra tecnológico ejército, ¿qué no podría hacer el gobierno de la clase obrera contra el imperialismo? La historia ya nos demostró la potencia de las revoluciones socialistas en la victoria de la URSS en la II Guerra Mundial, en la expulsión del imperialismo japonés en China, o en la resistencia de Vietnam. Las superpotencias no serán más que tigres de papel contra un Estado que puede desplegar toda la capacidad y creatividad de las masas, que pone el poder político en sus manos y las respalda en su lucha contra la explotación, la opresión y la miseria.
Hoy, la mayor amenaza para el pueblo es EEUU, que sigue usando a Israel como perro de presa en Oriente Medio. Nuestros esfuerzos se deben concentrar en hacerles frente. La propia situación interna de EEUU se tambalea cada vez más. El pueblo lleva meses organizándose y mostrando su repulsa. Esta crisis interna ha llegado a hacer estragos entre las clases dominantes, cada vez más divididas por el fiasco de la guerra.
La clase obrera internacional y los pueblos del mundo estamos con Irán. Apoyar sus 10 puntos es apoyar la justicia frente al imperialismo genocida.
¡Contra el eje sanguinario de EEUU-Israel!
¡Apoyemos a Irán en sus 10 puntos para la paz!

