Desde la revolución de 1934, Asturias ha sido la referencia comunista en España, a nivel nacional e internacional. El Octubre del 34 es uno de los conflictos armados más similares, salvando las distancias, a la Comuna de París que ha presenciado la historia: un ejemplo de unión obrera y de hartazgo ante la explotación capitalista, la demostración empírica de que “el movimiento se demuestra andando”.
Para nosotros y nosotras, como destacamento joven y partiendo de la ruptura con el campo revisionista del movimiento comunista español, el Octubre Asturiano ha sido una de nuestras referencias más claras. Para quien quiera saber más sobre nuestro análisis, en nuestra web se puede nuestro análisis que desarrollamos desde 2018 para aprender y enseñar las lecciones de esta experiencia histórica:
Asturias se ha enfrentado en múltiples ocasiones tanto al Estado capitalista actual como al fascismo en los años del franquismo. Todos habremos leído sobre la huelgona de 1962 o la huelga minera de 2012, en las que pueblos enteros salían a las calles tapados con pasamontañas para enfrentarse a las unidades de represión estatales. Las mismas que se escondían en los túneles para no ser alcanzadas con petardos y otros fuegos de artificio.
Tras el cierre de las minas llegó la desindustrialización y, con ella, la despoblación en la región. Según el Censo de Población y Vivienda de 2021, de los ocho municipios de más de 10.000 habitantes que más población han perdido desde 2011, siete son asturianos: Cangas del Narcea, Aller, Lena, Valdés, San Martín del Rey Aurelio, Mieres y Langreo.
Aún hoy, el tejido industrial de Asturias sigue desangrándose con cada ERE injustificado, como el de Duro Felguera de 2023, una empresa de participación pública que, con un beneficio de un millón de euros en enero del 2023, el 12 de enero del 2024 echa a la calle a 180 familias con la validación del Tribunal Supremo.
A causa de todo esto, la desigualdad económica se acrecienta día a día haciéndose cada vez más visible. Tomando como referencia, por ejemplo, los datos de acceso a la vivienda, vemos que el número de propietarios con más de 10 viviendas en Asturias ha aumentado un 40% desde el 2014; más de 70.000 propietarios tienen 5 inmuebles urbano, unos 7700 más de 11, y 379 acumulan más de medio centenar cada uno. Los obreros han pasado de poder sufragarse una vivienda, a vivir de alquiler dependiendo de un precio al antojo del capitalista.
La campaña que ahora lanzamos en Asturias bajo el lema “Somos los hijos del 34, hijos de la resistencia obrera. ¡Comunistas, construyamos un futuro rojo!” es una campaña muy enfocada a una sociedad históricamente muy roja, con una ideología comunista muy presente y que – a pesar del daño que han hecho los diferentes partidos revisionistas, como el PCE, a la sociedad asturiana en particular – mantiene una combatividad muy viva.
El legado rojo que todavía pervive en la región se puede observar en detalles como que sindicatos y partidos nacionalistas aún portan en su simbología la estrella roja, se ve hasta en juegos de mesa creados por asturianos en los que se fantasea con la idea del triunfo de la comuna asturiana del 34 frente al capitalismo.
Por eso hacemos un llamamiento a la unión de todos aquellos que sabéis lo necesario que es un cambio en Asturias, una ruptura con el reformismo y el revisionismo; dejar atrás las falsas promesas electoralistas dentro del marco burgués. Si debemos aprender de la historia, Asturias nos enseña que la toma del poder por parte de los obreros es posible y necesaria, y que para ello hay que trabajar unidos hacia un mismo objetivo.
Esto no va a surgir espontáneamente, no va a caer del cielo ni tampoco va a brotar de la simple acumulación de fuerzas por la lucha sindical. Que no os engañen, para poder estar a la altura de nuestra historia, la clase obrera debe organizarse políticamente dentro y fuera del movimiento sindical. Somos los comunistas los encargados de llevar al Movimiento Obrero a la confrontación, a la lucha por la destrucción del capitalismo. La historia nos lega el deber de luchar por ello, tanto directamente con nuestros compañeros de clase, como en el resto de movimientos sociales, tratando de extrapolar en ellos las enseñanzas generales de la lucha obrera y las necesidades de nuestra clase, como clase más numerosa, la más explotada y sobre todo por ser la única con el potencial de construir una alternativa al capitalismo.
Con esta perspectiva de clase, con todas las experiencias históricas que nos respaldan y con la unión entre compañeros conscientes y combativos, la clase obrera podrá reconstituir su herramienta política para dirigir la lucha contra el sistema explotador: el Partido Comunista.
Os animamos a acudir a la charla que celebraremos el próximo 19 de Octubre en La Llegra, Oviedo; a contactarnos sea cual sea vuestra localidad; y, sobre todo, siempre, a recordar y a mantener vivas la rabia y el entusiasmo que despierta la lucha de clases en todo comunista consecuente.
¡La clase obrera al frente de la lucha popular, contra el capitalismo y por la revolución!
